«Piense usted bien lo que debe hacer, pues la ruina está por caer sobre nuestro amo y sobre toda su familia. Tiene tan mal genio que ni hablar se puede con él».
— 1 Samuel 25:17
Abigail no desobedeció a Nabal por rebeldía ni actuó en silencio por un deseo de supremacía femenina; lo hizo porque ella entendía perfectamente la jerarquía del Reino.
«—Dime —le preguntó Pedro—, ¿vendieron ustedes el terreno por tal precio? —Sí —dijo ella—, por tal precio. —¿Por qué se pusieron de acuerdo para poner a prueba al Espíritu del Señor? —le recriminó Pedro—. ¡Mira! Los que sepultaron a tu esposo están a la puerta y ahora te llevarán a ti. En ese mismo instante ella cayó muerta a los pies de Pedro».
— Hechos 5:8-10